‘Resucitan’ a una mujer que estuvo seis horas en paro cardíaco

Primer caso de una persona que sobrevive a un paro cardíaco por hipotermia en los Pirineos

Audrey Mash ha vuelto a nacer, se trata del primer caso de una persona que sobrevive a un paro cardíaco por hipotermia en los Pirineos. Desde que se paró el corazón hasta que volvió a latir autónomamente, habían pasado más de seis horas. Audrey estuvo en la UCI durante seis días. El médico destaca que le preocupan especialmente las posibles secuelas neurológicas, puesto que prácticamente no hay casos de personas que hayan estado con el corazón parado tanto de tiempo y hayan podido ser reanimados. Actualmente, Audrey hace prácticamente vida normal y está recuperada. Volverá al trabajo en los próximos días. Falta que recupere toda la sensibilidad y movimiento en las manos, que quedaron afectadas por el frío.

Audrey es natural de Reino Unido, y su marido Rohan, de Sudáfrica, pero residentes en Barcelona, salieron de excursión el pasado 3 de noviembre para realizar un recorrido desde Coma de Vaca a Nuria. Las condiciones meteorológicas fueron empeorando a lo largo de la mañana a causa del frío y la nieve. Audrey no recuerda nada de aquel día, pero Rohan explica que hacia las 13 horas vio que su mujer hablaba de forma extraña e inconexa. Poco después, Audrey dejó de moverse y quedó inconsciente.

La primera valoración de Audrey indicaba que la situación era grave. No le encontraron ningún signo vital y le practicaron maniobras sanitarias prehospitalarias. El equipo de rescate de los Bombers de la Generalitat la cargó al helicóptero. Cuando aterrizaron en la helisuperficie de Campdevànol, empezaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar básicas de forma ininterrumpida. La paciente presentaba una hipotermia severa, se mantuvo la reanimación de forma prolongada y se empezó el proceso de recalentamiento del cuerpo. Se alertó a Vall d’Hebron para que los profesionales se prepararan para su recepción. Activaron el helicóptero medicalizado nocturno para que hiciese la derivación hospitalaria.

El Dr. Eduard Argudo recuerda que cuando llegó “el corazón no tenía actividad eléctrica, no había signos vitales, tenía la piel fría y livideces. Parecía que estaba muerta, pero sabíamos que, en el contexto de una hipotermia, Audrey tenía posibilitados de sobrevivir”. Le aplicaron la ECMO, una técnica que se usa en pacientes críticos que sufren enfermedades muy graves respiratorias o cardiológicas en las cuales no basta con el apoyo vital convencional. La máquina sustituye temporalmente la función del pulmón o del corazón.

El doctor enfatiza que “la hipotermia estuvo a punto de causar la muerte a Audrey pero a la vez, también la salvó, puesto que su organismo, y sobre todo su cerebro, no se deterioró. Si hubiera estado en paro cardiaco tanto tiempo con una temperatura corporal normal, habríamos certificado su muerte. Pero sabíamos que, con una hipotermia tan severa, tenía una oportunidad de sobrevivir gracias a la ECMO”. Cuando el organismo ya había llegado a los 30 grados los médicos decidieron realizar una descarga eléctrica para intentar despertar su corazón. Y así sucedió: su corazón volvió a latir de forma autónoma.