Un presunto ladrón muere aplastado por una caja fuerte de más de 400 kilos

La Policía Nacional explica a través de su página web cómo tratar de evitar los robos siguiendo 17 pautas.

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Un ladrón en el garaje

Un robo ha acabado muy mal para un joven ladrón de 28 años en Estados Unidos. Según explica la policía del condado de Marion, un hombre encontró el cuerpo muerto de una persona mientras ordenaba su garaje tras un robo. El vecino llamó de inmediato a los agentes, les explicó que la cerradura estaba forzada y alguien había revuelto sus pertenecías. El hombre fallecido aplastado una vieja caja fuerte de casi 500 kilos de peso que le cayó encima. Según las primeras investigaciones, el ladrón intentó abrir la caja fuerte pero se le vino encima sin darse cuenta, le aplastó y murió prácticamente en el acto.

Con la llegada de las vacaciones de Semana Santa para muchos comienza uno de los períodos más temidos por las familias: los robos en viviendas. En estas fechas son muchos los edificios de las ciudades que se quedan sin vida en el interior y que al no disponer de vigilancia son un “blanco fácil” para los ladrones.

Comprobar los cierres de puertas y ventanas, no bajar todas las persianas y no divulgar la ausencia son algunos de los consejos más escuchados llegado el verano pero no los únicos y es que la Policía Nacional explica a través de su página web cómo tratar de evitar los robos siguiendo 17 pautas.

Comprueba que puertas y ventanas estén bien cerradas.

No deje objetos de valor ni dinero, y si no hay más remedio, manténgalo en lugar seguro. Existen entidades de crédito que se hacen cargo de estos objetos durante sus vacaciones.

Haga una relación detallada de los objetos de valor, joyas, aparatos audiovisuales, ordenadores, etc., con sus números de serie o inscripciones, para dificultar su posterior venta y facilitar su identificación y devolución, en caso de ser recuperados.

Instalar reloj programable que encienda y apague la luz, la radio o televisión, en diferentes horarios, simulando la estancia en domicilio.

No divulgue su ausencia.

No deje señales visibles de que su vivienda está desocupada. No baje totalmente las persianas.

En la medida de lo posible, instale una buena puerta de seguridad, un cerrojo, una mirilla de ángulo abierto y una alarma.

Asegure las ventanas de los sótanos con rejas.

Ilumine la entrada, el porche y los patios delanteros o traseros.

Si ve gente extraña en el portal o merodeando en su calle avise a la Policía.

Si ve la puerta de su domicilio abierta o una ventana rota, no entre, llame inmediatamente a la Policía desde el teléfono móvil, desde la casa de un vecino o desde un teléfono público. No toque nada del interior para evitar destruir pruebas.

Si pierde, le sustraen las llaves o acaba de mudarse a una casa o piso, cambie los bombines de las puertas.

No desconectar el timbre de la puerta, la corriente eléctrica, etc., cuando abandone el domicilio.

Conviene decir a un amigo de confianza que recoja el correo del buzón, déjele su dirección y teléfono de contacto mientras esté fuera, y también otro juego de llaves, esto resulta siempre más seguro que utilizar escondites improvisados. Por supuesto, no se le ocurra dejar las llaves en el buzón de la correspondencia, macetas o debajo de felpudos. Es el primer sitio que miran los ladrones.

Sea prudente. No comente con desconocidos su marcha ni presuma por ahí del magnífico viaje que tiene previsto realizar, y por supuesto, no deje notas que indiquen cuándo va a volver.

No deje un mensaje telefónico tipo “Está llamando a casa de los Pérez, estamos de vacaciones, cuando regresemos te llamamos…”, mejor que deje un mensaje tipo “En este momento no podemos contestarle, por favor deje su mensaje y le llamaremos…”.

Mantenerse alerta ante cualquier sonido sospechoso y actividades poco comunes de automóviles o personas extrañas que se encuentren alrededor de su casa o vecindario. Si observa algo inusual llame inmediatamente a la Policía.