En las estaciones calurosas como verano son frecuentes las picaduras de insectos en el campo como mosquitos, abejas y avispas, y las de medusas en el mar. Aunque en un principio no tienen por qué causar complicaciones, el problema puede darse en el caso de padecer una sensibilidad al veneno que se desconoce. Estar alerta a una serie de síntomas es la principal recomendación para evitar daños en nuestra salud.

La angustia o falta de aire completarían el listado de unos síntomas que en caso de aparecer deben alertar al afectado y acudir de forma rápida a un centro sanitario.
Ante cualquier tipo de picadura existen unas pautas comunes que pasan por desinfectar la zona afectada y aplicar corticoides tópicos para el picor. Se deben evitar las preparaciones caseras y en ningún caso dar antihistamínicos.

Ante las temidas picaduras de medusas lo mejor es permanecer un rato en el mar por el tratamiento del agua salada y nunca tocar los tentáculos que pueden haberse quedado sobre la piel.

En cualquier caso lo mejor es siempre la prevención con repelentes farmacéuticos y evitar los perfumes que puedan atraer a los insectos. No obstante, en caso de recibir una picadura hay que evitar los nervios y seguir los consejos sanitarios de los profesionales.