La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado cuatro años y medio de prisión para el expresidente de Banco de Valencia José Luis Olivas y el ex consejero delegado Domingo Parra por falsear las cuentas de 2009 y 2010 a fin de ocultar un déficit de provisión superior a los 20 millones de euros entre los de riesgo normal y subestándar y los dudosos, motivando que el accionariado siguiese confiando en la entidad hasta acabar perdiendo sus inversiones.

Banco de Valencia fue intervenido por el Banco de España a finales de noviembre de 2011, al detectar un agujero de capital de unos 600 millones que fue subsanado con una aportación de 1.000 millones del FROB, antes de ser adjudicada en subasta a CaixaBank.

Además de a Olivas y Parra, el ministerio público acusa a otras doce personas, entre ellos el socio auditor de Deloitte Miguel Monferrer, para el que solicita un año y medio de prisión como cooperador necesario en la falsedad de las cuentas de 2010.

Recordemos que el pasado 3 de diciembre el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, propuso enviar a juicio a la cúpula del Banco de Valencia.

En el auto, Pedraz acuerda el pase a procedimiento abreviado y procesa así a los integrantes del consejo de Administración que aprobó las cuentas de aquel año, incluido su presidente, José Luís Olivas Martínez y el consejero delegado Domingo Parra; así como a los consejeros Celestino Aznar Tena, Antonio José Tirado, José Luís De Quesada, María Dolores Boluda, Federico Michavila, Silvestre Segarra, José Segura, Agnés Noguera, Manuel Olmos, María Irene Girona, Pedro Muñoz y Miguel Monferrer, socio de Deloitte y auditor de Banco de Valencia.