Los tesoros perdidos en la Catedral de Notre Dame de París

El brutal incendio en la Catedral de Notre Dame ha causado la pérdida de grandes tesoros arquitectónicos que ahora tendrán que restaurarse

El brutal incendio en la Catedral de Notre Dame ha causado la pérdida de grandes tesoros arquitectónicos que ahora tendrán que restaurarse. El daño que ha recorrido en imágenes todo el mundo es la aguja a 93 metros de altura que cayó ante la mirada de millones de espectadores que estaban siguiendo el incendio con mucho dolor e impotencia. Estaba encima de la bóveda  que también se ha perdido en gran parte. Un campanario ubicado en la parte posterior de la nave también cayó minutos después. La cubierta ha quedado destruida. Dos bóvedas han desaparecido, la cuarta y la del crucero.

Según las fotografías difundidas por redes sociales el altar estaría a salvo. La gran pieza de mármol y la cruz que presiden no parece que estén muy dañadas. La monumental Piedad del escultor Nicolas Coustou colocada en el ábside sigue en pie. Afortunadamente, la escultura que según la Iglesia, acoge un fragmento de la Corona de Espinas de Cristo y las reliquias de Santa Genoveva y San Denis ha sido recuperada. Por suerte, los rosetones no han sufrido grandes daños y podrán lucir de nuevo con todo su esplendor.

El órgano de mayor tamaño de los siglos XV y XVII no ha sufrido grandes daños. Los grandes cuadros de los siglos XVI y XVII que colgaban de las paredes de la nave, el coro y las capillas se recuperarán aunque están un poco dañados por el agua. Por suerte, 16 estatuas de cobre que estaban en la base de la aguja fueron retiradas para ser restauradas.