La persecución y martirio de San Vicente

La reliquia del brazo de Vicente llegó el 16 de octubre de 1970 a la Catedral de Valencia. El otro brazo está en la Catedral de Braga.

Vicente de Huesca, conocido también como san Vicente Mártir fue un clérigo español, diácono de san Valero de Zaragoza. Fue denunciado y encarcelado bajo Diocleciano, por lo que la Iglesia lo venera como San Vicente Mártir. Según la tradición, Vicente fue acusado de la predicación de la fe, a causa de un impedimento del habla que afectaba al obispo Valero.

Padeció una sangrienta persecución contra los cristianos, decretada por los emperadores Diocleciano y Maximiano. En marzo de 303 se publica el primer edicto imperial en este sentido, que llevó a cabo el prefecto Daciano, quien vino de Roma y permaneció en la Península dos años, ensañándose con fanatismo y crueldad en la población cristiana. Daciano llegó a Hispania por Gerona, donde encargó el cumplimiento de los decretos imperiales al juez Rufino, pasando él a Barcelona y después a Zaragoza.

Valero fue condenado al destierro y Vicente sufrió el martirio, muriendo finalmente en fecha imprecisa, la tradición le asigna el 22 de enero en el año 304 o 305. De acuerdo a la leyenda, convirtió antes de morir a su verdugo. Desde el lugar de su primera sepultura, el cuerpo de Vicente fue trasladado, en el mismo siglo de su martirio, a una basílica existente fuera de los muros de la ciudad, junto a un arrabal cristiano, conocida como San Vicent de la Roqueta, que mantuvo el culto durante toda la época islámica, estando documentados distintos propietarios cristianos, como el Monasterio de San Juan de la Peña, reyes o Poblet. Siendo el culto que se realizaba en época de la dominación musulmana una de las pruebas más precisas de la existencia de una abundante población mozárabe cristiana.

La reliquia del brazo de Vicente

La reliquia llegó el 16 de octubre de 1970 a la Catedral de Valencia, regalado por una familia de Padua. Según estudios forenses, pertenece a un hombre joven, presenta quemaduras en la piel y se remonta al siglo IV. Se conserva en una capilla de la Catedral de Valencia; salió en procesión el jueves, 22 de enero de 2004, al igual que cuando se inauguró el año santo. Esta imagen se repetirá de nuevo dentro de cien años. El otro brazo está en la Catedral de Braga.