La Basílica abre su Belén con más de 200 figuras a los pies de la Geperudeta

El Camarín de la Mare de Déu abre al público un belén con más de doscientas figuras, la mayoría de ellas de más de un siglo

Foto: J. Peiró.

El Camarín de la Mare de Déu abre al público un belén con más de doscientas figuras, la mayoría de ellas de más de un siglo y donadas por una familia valenciana. Un total de seis voluntarios de la Hermandad de Seguidores de la Virgen, coordinados por su vicepresidente, Lucas Ballester, han empleado tres días para su montaje.

El Nacimiento podrá visitarse hasta el 6 de enero y ocupa casi todo el espacio del Camarín, han indicado los Seguidores de la Virgen. En el belén aparecen las escenas típicas del anuncio a los pastores, el nacimiento, la adoración de los magos, la huida a Egipto y, como no podía faltar en la Basílica, la matanza de los inocentes, así como típicas escenas de poblados antiguos de Israel, paisajes artísticos con ganado pastoreando y zonas de cultivo.

Foto: Manolo Guallart

Muy cerca del Mercado de Colón encontramos una exposición de cerca de un millar de belenes solidarios elaborados con materiales de desecho reciclados por la Asociación Fray Conrado-Amigos de San Antonio, que podrá visitarse en el convento de los capuchinos de la calle Cirilo Amorós, número 67, de Valencia. Con esta muestra, que puso en marcha hace más de veinte años el religioso capuchino fray Conrado Estruch, fallecido en 2015, la asociación mantiene vivo el legado de su fundador, según su presidente, Fernando Sánchez.

Todos los nacimientos están elaborados con diferentes tipos de materiales de desecho, como cartones, corchos o maderas, con la finalidad de recoger donativos para familias sin recursos. De esta forma, los visitantes pueden adquirirlos a cambio de un donativo, que será destinado a la atención de más de cien familias valencianas sin recursos, y la asociación también realiza aportaciones a otras entidades.

Las aportaciones de particulares y de empresas que recibe la asociación, durante los días de la exposición y a lo largo del año, permiten atender a más de un centenar de familias porque “hay mucha necesidad y, como fray Conrado decía, no se puede negar la comida a nadie que lo necesite”, según Sánchez, que ha subrayado que “hay muchas personas con ganas de colaborar”.