La inflación vigente en diferentes sectores de la economía afectará directamente a la hostelería valenciana. Subidas en productos como el aceite de oliva o el incremento de la factura de luz recaerán en el precio final que abonen los clientes cara a Navidad.

Así lo ha advertido el presidente de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV), Manuel Espinar. «Los precios en cuanto a la energía están subiendo más de un 40%», denuncia.

A esto se une el aumento del precio del aceite de oliva. «Es un producto que está prácticamente en el 99% de nuestras recetas y ha subido un 26,5% de mayo a ahora», critica. «Todo esto va a repercutir en el precio final que va a tener que pagar el cliente y hay cierta preocupación en ver cómo va a encajar dentro de la demanda».

A pesar de que se produzca dicha subida de precios, Espinar ha avanzado que la campaña de Navidad se espera con optimismo. Las previsiones del sector apuntan a una alta demanda con la reactivación de los eventos empresariales y familiares. «En este momento está habiendo una efervescencia. La demanda se está comportando bien y las Navidades prevemos que van a ser buenas«, asegura.

INCERTIDUMBRE EN EL SECTOR DE CARA AL 2022

Por el contrario, Manuel Espinar se ha mostrado preocupado respecto a la situación de la hostelería en 2022. Este señala que hay «mucha incertidumbre» ya que los datos macroeconómicos que manejan son «bastante preocupantes».

No obstante, el presidente de la FEHV es optimista respecto a la realización de eventos presenciales el próximo año. Espinar asegura que la gran tasa de vacunación en la zona expone un panorama más satisfactorio al de Reino Unido o Alemania. Por tanto, confía en que no volverán las restricciones a la hostelería. «Por esa parte estamos bastante tranquilos. Creemos que no volveremos a tener restricciones pero los datos macroeconómicos nos preocupan bastante», ha condesado.