XImo Puig: “Esta semana puede terminar la vacunación en las residencias”
Una mujer recibe la primera dosis de la vacuna Pfizer/BioNTech en el Guy's Hospital de Londres. / Victoria Jones/PA Wire/dpa - Victoria Jones/PA Wire/dpa

Gracias a la llegada de la vacuna parece ser que el fin del coronavirus está cada vez más cerca. Sin embargo, siguen habiendo ciertas preguntas en cuanto a la propia vacuna y al virus en sí. La más repetida es si la vacuna evita el desarrollo de la enfermedad o también en la transmisión. ¿Puede una persona vacuna transmitir el coronavirus?

Según un investigador de la Universidad de Leicester: «No estamos aún en condiciones de asegurar que la transmisión se evita al 100%, pero sí se reduciría». Explica que el suero lo que hace es impedir que el SARS-CoV-2 se multiplique dentro del cuerpo. Esta persona vacunada expulsaría menos virus ya que el suero ha hecho que se reduzca.

También, Yvelise Barrios, doctora del Hospital Universitario de Canarias, especifica que la vacuna genera una inmunidad sistemática muy fuerte. Puntualiza que la vacunación impedirá que el virus adquiera una capacidad de replicación grande. «Vemos que en el grupo de vacunados, comparando con el de no vacunados, hay menos infecciones«, profundiza la vocal de la Sociedad Española de Inmunología.

¿Qué supone que los vacunados no contagien?

El hecho de que los vacunados transmitan o no el SARS-CoV-2 es primordial para la velocidad de difusión de la pandemia ya que las personas vacunadas podrían contagiar. «Los sueros no ayudarían a reducir la propagación. Se reduciría el caso de muertes y de ingresos, pero el virus seguiría circulando«, apunta Macip, médico y profesor de la Universidad Oberta de Catalunya.

El propio Macip, añade que el virus circula más lento si los vacunados no contagian, ya que eliminas a un porcentaje de la población. «Más fácil de controlar los picos, y las subidas son menos pronunciadas», añade.

Según el profesor, es muy complejo analizar e interpretar los datos. Esto se debe a que hay otros factores que pueden causar confusión, como pueden ser las restricciones o confinamientos.

Ya como hicieron el verano entre abril y agosto del año pasado, investigadores de la Universidad de Nottingham analizarán los anticuerpos y el ARN. Así se sabrá si el riesgo de infección ha disminuido, comprobando si evitan la transmisión.

En Israel, piensan analizar la evolución de los residentes que estén viviendo con una persona ya vacunada. Mientras que en Brasil, un ensayo distribuirá dosis durante varios meses. Analizando así, la disminución de casos en regiones inmunizadas si provoca un descenso en zonas sin inmunizar.