Elena Negueroles: «Me hace feliz saber que todos los seres que quiero, personas o animales, estén bien»

La pintora valenciana invierte parte de su tiempo en colaborar con AUPA, asociación dedicada a ayudar a perros abandonados

adopta
Elena Negueroles en su visita a 7 Televalencia

Elena Negueroles, nacida en Alzira, es una persona polifacética. Dice que pintar le da sentido a su vida, una vida dedicada, en parte, a la defensa y bienestar de los animales abandonados.

¿Qué le ofrece el arte? ¿Y los animales?

El arte me proporciona el tan deseado “mindfulness”, el olvidarme de todo cuando estoy inmersa en un trabajo creativo. Y los animales me preocupan y me ofrecen su compañía y su amor incondicional.

Elena Negueroles junto a sus dos pasiones, el arte y los animales

Si no hubiese sido pintora… ¿Qué hubiese sido?

Actriz.

¿Cuál es el nivel de nuestros museos?

No tengo ni idea. Sólo sé que hace mucho tiempo que no realizan exposiciones que me interesen.

¿Siempre le han interesado los animales?

Mi compromiso con los animales lo he heredado de mi madre y me he involucrado más desde que ella murió. Me da remordimientos no haberla ayudado más mientras vivía.

¿Cuál es su trabajo en AUPA (Adopta Un perro Abandonado) ?

Responder a los correos, algo de relaciones públicas y poco más. Al principio iba al refugio, pero no tengo la fuerza física y, sobre todo, la fuerza psicológica que se necesita.

Trabajar en contacto con los perros abandonados debe ser duro… ¿Se ha de ser de una pasta especial?

Efectivamente. Quien ha estado en contacto con perros abandonados lo hace por amor y su sufrimiento se convierte en el tuyo. Es un desgaste emocional muy grande, que tiene hasta un nombre científico reconocido a nivel psicológico. Se llama “la fatiga por compasión” o “desgaste por empatía” y está catalogado como un estrés postraumático secundario.

Elena Negueroles junto a una de sus obras

¿Quién le hace más feliz, los perros o las personas?

Me hace feliz saber que todos los seres que quiero, personas o animales, estén bien y disponer de tiempo para mí trabajo. Los perros me encantan, me ofrecen su compañía y su amor incondicional y paso momentos de ternura y diversión con ellos, pero también me causan preocupaciones y desvelos.
Yo hago mía la frase de Jean Anouilh que dice: “Siempre habrá un perro perdido bajo la lluvia que me impedirá ser feliz”.