Los directivos valencianos admiten enfrentarse a dilemas éticos en sus empresas

El tema laboral es la principal preocupación ética, por encima del financiero o de los contratos con la administración.

éticos

Más de la mitad de las empresas cuenta con un código ético o una guía de buenas prácticas, aunque ello no impide que el 73% de los directivos se enfrente a dilemas éticos en su gestión y los resuelvan “libremente”. Así se desprende de la encuesta sobre Buenas Prácticas en la Gestión que han realizado la Asociación Española de Directivos (AED) junto a Casa Caridad.

La muestra, realizada a un centenar de ejecutivos, refleja que los problemas laborales son la principal preocupación ética de los directivos para el 41,2% de los encuestados, muy por encima del resto de áreas y actividades, como la asunción de riesgos financieros (14,5%), la gestión de proveedores (12,2%), la contratación con la administración pública (9,9%), la prevención de riesgos laborales (5,3%) o la gestión de clientes (3,8%).

Como se ve, la relación con los stakeholders o afectados por la actividad de la empresa es una de las primeras inquietudes de los ejecutivos. De hecho, la gestión de los recursos humanos, los proveedores y los clientes concentran más de la mitad de los dilemas éticos de los directivos.

Para una amplia mayoría (94,7%), su empresa se gestiona con criterios éticos, de los que hace partícipe a todos los empleados (92,5%). Pese a ello, sí creen que hay posibilidades de mejora en ámbitos de comunicación al exterior e internamente, en acciones de voluntariado corporativo, RSC y en conciliación familiar y laboral.

Sociedad y política en el ámbito empresarial

Respecto a la implicación de sus empresas con el resto de la sociedad, las preferencias de los ejecutivos a la hora de revertir los beneficios son la investigación y la integración social, prácticamente a partes iguales. La mitad restante se reparte entre infancia, discapacidad y medio ambiente, aunque en las respuestas espontáneas de los participantes surgen cuestiones variadas como el apoyo al deporte base, la conciliación familiar o el fomento del emprendimiento.

El 48,4% de los encuestados afirma que en su compañía disponen de un Plan de Responsabilidad Social Corporativa, que “comprende y afecta de forma trasversal a todos los departamentos de la empresa”.

Respecto al ámbito político y a la crisis de imagen que ha vivido la Comunidad Valenciana, el 70% de los ejecutivos cree que está justificada, aunque la mayoría considera que no ha afectado a la imagen de las empresas. Para mejorar y revertir esa imagen proponen acciones en tres áreas: Comunicación (invertir en la imagen de marca y comunicar mejor los éxitos), Justicia (que sea ejemplarizante, actúe con rapidez y se respete la presunción de inocencia) y sobre todo, Valores (que se impulse la transparencia y la honestidad y gestión ética).