mascota

Las noches son más largas, comienza a aumentar la temperatura y apetece más salir a la calle. Esto es señal de una sola cosa, ¡se acerca el verano! Y con él, las ganas de romper la rutina y tomarnos unos días de descanso. Y, ¿por qué no hacerlo acompañado de nuestros mejores amigos con los que compartimos nuestro día a día? Viajar con una mascota no debe ser un impedimento sino todo lo contrario: una nueva aventura que compartir con ellos.

A la hora de plantear el viaje hemos de tener en cuenta diferentes factores y empezar a planificar con antelación todo lo que vamos a necesitar para que sea una experiencia inolvidable para todos.

Por ello desde Kiwoko recomiendan que, antes de partir, llevemos toda la documentación de nuestra mascota (incluyendo la identificación con microchip) y tenerla al día en cuanto a vacunas y desparasitación. Además, es recomendable informarse de si en el lugar de destino es necesaria alguna medida de prevención añadida no obligatoria donde vivimos habitualmente, como una vacuna. Una vez tenemos el equipaje listo, toca decidir el medio de transporte para nuestro viaje.

Viajar en avión: aunque cada aerolínea establece sus propias restricciones, la mayoría permite que viajen en la bodega del avión dentro de un transportín. Para animales de tamaño pequeño, hay algunas compañías que permiten que viajen a nuestro lado siempre que cumplan con el tamaño y peso permitidos. Si viajas fuera de España, asegúrate de que, además de tu pasaporte, tu mascota también tiene el suyo. El veterinario puede hacerlo, siempre y cuando el animal tenga microchip.

Viajar en tren: en trenes de cercanías se permite la entrada de gatos y perros sin límite de peso, siempre que el resto de pasajeros así lo permita. Para trenes de larga y media distancia y AVE, sólo se admiten perros o gatos cuyo peso no exceda los 10 kg y siempre dentro de un transportín.

Viajar en barco:  si necesitas tomar un ferry para viajar a las islas, dependiendo de la compañía naviera y del tipo y tamaño de tu mascota podrás llevarla en un transportín o, en el caso de los perros, dejarlos durante la travesía en los espacios adaptados para ellos. Consulta con la compañía las condiciones de embarque y si puedes visitarlo durante el viaje.

Viajar en coche:  Antes de cualquier viaje en coche, es imprescindible habituarle poco a poco realizando trayectos cortos. Una vez se acostumbre, será mucho más fácil que aguante un viaje de más duración y sea un gran compañero también “sobre ruedas”. Otro punto importante antes de partir es informarse de las medidas de seguridad pertinentes que nos ofrece la DGT  para garantizar que, durante el viaje, el animal esté sujeto y no pueda llegar al conductor.

  • Para perros grandes, si disponemos de un espacio amplio en el maletero, podemos llevarlo ahí, siempre sujeto, quitando la bandeja y poniendo una reja protectora para que no pueda acceder al habitáculo del coche. De esta forma, su viaje es más cómodo, le llega el aire acondicionado y la reja ofrece la seguridad necesaria.
  • Para perros pequeños, pueden viajar en un transportín dentro del habitáculo del coche, siempre fijados con un sistema de sujeción para evitar que se desplace en las curvas o frenazos. Asimismo, los perros pequeños también pueden viajar en el interior del habitáculo del coche sujetando su arnés al cinturón de seguridad con un adoptador.
  • Los gatos, al ser más nerviosos, siempre viajan mejor en transportín, ya que además están más cómodos y tranquilos en espacios delimitados.

Durante el trayecto, es recomendable realizar paradas frecuentes o cada 1,5h para que nuestra mascota pueda hacer sus necesidades. Además, para evitar los golpes de calor y la deshidratación, también hay que aprovechar estas paradas para proporcionarle a nuestras mascotas agua limpia y fresca.