Adiós a las cloradoras ¿Barbaridad o solución para el turismo?

Comienzan a retirarse las cloradoras instaladas en las playas para evitar los daños que provoca al turismo la bandera roja

Hoy finaliza la temporada de baño en la Comunidad Valenciana, una campaña que ha sido protagonizada por el cierre de las playas por contaminación del agua. Solo en Valencia este verano sus playas se han cerrado el triple a veces que el año anterior.

Este ha sido la pesadilla de los hosteleros, la bandera roja a la costa se traduce en pérdidas de hasta el 50% respecto de la facturación de una jornada habitual.

Un problema para el turismo frente al cual la Consellería de Agricultura y Transición Ecológica ha puesto solución, la instalación de cloradoras. Dispositivos que derraman cloro en la desembocadura de las acequias que salen al mar. En total se han instalado 11 en toda la costa valenciana, a los municipios de Alboraia, Meliana, El Puig y la Pobla de Farnals.

Aunque beneficiosa para el turismo, la solución no ha sido exenta de polémica y en redes sociales han sido muchos los usuarios que lo han criticado, tildando la medida de auténtica barbaridad y mostrando imágenes del daño provocado a la fauna de la zona.

Los alcaldes de los municipios afectados se defienden alegando que las actuaciones están controladas por la Consellería y los niveles de cloro son los óptimos.

Con su retirada quedará abierto hasta el próximo verano el debate sobre el precio que se tiene que pagar en beneficio del turismo.