Apagón de la luz navideña durante 30 minutos

La contaminación lumínica provoca afecta a animales, insectos y plantas, causando problemas de orientación, alteraciones en sus ciclos biológicos

La ciudad de Valencia se ha sumado a un apagado simbólico por el planeta de 20 a 20:30 horas en los principales monumentos y edificios emblemáticos de la ciudad. Una iniciativa que se ha llevado a cabo en más de 30 ciudades españolas, organizada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) con la finalidad de colaborar con los objetivos medioambientales de la Cumbre por el Clima, #COP25, que se celebra en Madrid.

La iluminación navideña de la plaza del Ayuntamiento se ha apagado, ahorrando la energía que se consume durante media hora. También han participado en la iniciativa los edificios de la Ciudad de las Artes o las Torres de Serranos.

La contaminación lumínica provoca la emisión de flujo luminoso en intensidades, direcciones, rangos espectrales u horarios innecesarios para la realización de las actividades de la zona donde estén instaladas las luces. Se trata de un ineficiente y mal diseñado alumbrado exterior, que envía la luz hacia el cielo; la falta de regulación del horario de apagado de iluminaciones monumentales, publicitarias u ornamentales; el uso de potencias excesivas… generan contaminación lumínica.

Provoca daños al medio nocturno. Afecta a animales, insectos y plantas, causando problemas de orientación, alteraciones en sus ciclos biológicos, desajustes poblacionales.

También supone malgastar energía y dinero. La intrusión lumínica, La entrada de luz artificial exterior en las viviendas provoca pérdida de calidad de vida, alteraciones del sueño. Provocar deslumbramientos y empeorar la seguridad vial y ciudadana.

Supone la pérdida del patrimonio científico al hacer invisible el cielo estrellado. Sobreexplotación de los recursos naturales. Contribuye al cambio climático y a la generación de residuos (dióxido de carbono, sustancias radioactivas…).