Así se vive el Viernes Santo en los Poblados Marítimos

El Encuentro de los Cristos en el Mar, el Via Crucis y la procesión del Santo Entierro marcan uno de los días que se vive con más pasión en los Poblados Marítimos

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semana santa

El Viernes Santo es el gran día de la Semana Santa Marinera, uno de los días que se viven con más fervor y pasión en los Poblados Marítimos.

Durante todo el día, con el solo paréntesis de apenas tres horas, las calles del Grau, Canyamelar y Cabanyal vibran y se emocionan.

Todo comienza cuando el sol despunta sus primeros rayos, a las 7:30 aproximadamente en la c/ José Benlliure, 250, sede social de la Hermandad del Santísimo Cristo del Salvador y del Amparo donde tiene lugar el Encuentro de los Cristos del Salvador y del Salvador y del Amparo.Luego, por separado, visitarán la orilla de la playa para rendir memoria a los marineros fallecidos en la mar como consecuencia de su noble profesión.

Unas coronas de laurel surcarán el mar, salvando el oleaje; y los rezos resonarán en el silencio de una escena donde solo el susurro de las olas se mezclará con las oraciones. Un acto que cada año convoca a mayor cantidad de fieles, que acompañan a sus advocaciones o, simplemente, quieren ser testigos de uno de los trances más emotivos de la Semana.

Por la mañana la celebración de El Vía Crucis en las cuatro feligresías es otro de los actos parroquiales más celebrados, que se inicia alrededor de las 10 h y transcurre hasta el mediodía. En alguna de las 14 Estaciones del Vía Crucis es tradición representar en vivo escenas de la Pasión y Muerte de Cristo, como el paso de la Verónica , o en la estación del encuentro, que es donde tiene lugar el encuentro de la Virgen con su Hijo otro de los momentos más emotivos de la jornada.

Finalizado el Vía Crucis, las corporaciones o cofradías de Granaderos del Canyamelar realizan el acto del Cubrimiento del Rostro, un gesto que simboliza el luto por la Muerte de Jesucristo.

 

La Procesión del Santo Entierro , el acto colectivo de la jornada que cuenta con la participación de todas las hermandades, corporaciones, agrupaciones y cofradías recorrerá bien entrada la tarde las calles de los Poblados Marítimos de la ciudad de Valencia, en un festejo que tiene cerca de 6 horas de duración.Es el gran Acto de la Semana Santa Marinera de Valencia. Toda su riqueza, todo el contenido de su patrimonio sale a la calle para realizar un largo y emotivo recorrido.

Las hermandades, cofradías y corporaciones lucen y sienten como nunca el acto que marca los sentimientos más profundos de quienes participan en él. Los tronos-anda, las Imágenes, los estandartes, las banderas y enseñas, las bandas de música… los sayones, los pretorianos, los longinos, los vestas, los granaderos… todos en Solemne formación cumplen un itinerario que presencian miles de personas.

El recorrido se inicia en la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, sobre las 18:30 y finaliza en la de Nuestra Señora del Rosario sobre las 22 horas , tras pasar por las puertas de los templos de Cristo Redentor-San Rafael y Santa María del Mar.

La música suena lenta, los tambores marcan el paso de los penitentes…el ambiente que se percibe es único. Todo es emotividad. Sentimiento. Los sayones, pretorianos y longinos marcan un paso triunfante, en todo caso; los vestas refugian sus rostros en el interior de sus capirotes y en esa intimidad tan profunda, afloran sus sentimientos sin resquicio alguno; y los granaderos…con el rostro cubierto en señal de luto más riguroso, siguen con sus pasos elegantes y distinguidos la emoción de sus Dolorosas, que lloran la Muerte del Hijo en la Cruz.

Miles de personas, arremolinadas en las aceras del itinerario, son testigos de tan impresionante cortejo, donde los pepitos, las cocas de pasas y nueces y todo tipo de viandas propias de los días de vigilia, no pueden faltar y están dispuestas en los bajos de las casas, que se mantienen abiertos, para que las familias pueda disfrutar de la procesión.

Finalizada la Procesión General del Santo Entierro,sobre la 1:30 de la madrugada, la Hermandad del Santo Sepulcro efectúa el TRASLADO DEL SANTÍSIMO CRISTO YACENTE al Mercado del Cabañal, donde quedará expuesto para su veneración hasta la tarde del Sábado Santo.