Platos rotos, agua y pólvora para celebrar la Resurrección

A partir de las 00.00 todo el Marítimo se convierte en una fiesta, donde las tracas y la música suenan y, el agua y las vajillas viejas son lanzadas de los balcones

La Semana Santa Marinera de València se prepara para vivir otro de los momentos más especiales, si el tiempo lo permite.

Los Poblados Marítimos está a la espera de que suenen las 12 campanadas de la medianoche para celebrar la Resurrección de Cristo.

Antes de que llegue esa hora, los cofrades se reúnen en sus locales sociales en comidas de hermandad; en las primeras horas de la noche se celebra la Vigilia Pascual, cuando en medio de la oscuridad luce resplandeciente la luz del Cirio Pascual.

Y al llegar las 24 horas de la noche, el silencio se rompe…las campanas de todas las iglesias anuncian con sus sonidos la Resurrección

Las calles del Grau, el Canyamelar y Cabanyal se transforman. Tracas, fuegos artificiales, la música, rompen el silencio, el luto y el recogimiento de las horas y días anteriores.

Desde los balcones se reedita, una vez más, la vieja tradición «cabañalera» de arrojar a la calle pozales de agua y la loza vieja guardada durante todo el año para la ocasión. Lo que tan solo unos minutos antes era duelo y silencio, ahora es alegría y esperanza.

Al toque de Gloria la Santa Hermandad de la Muerte y Resurrección del Señor procesionará con su Imagen titular “Jesús Resucitado” por las calles del Distrito Marítimo, anunciando la Resurrección de Jesús y visitando a su Madre, María Santísima.

Imagen del Ecce Homo el Sábado de Gloria

El escenario de las casas donde su ubican las imágenes cambia de decoración. El color negro desaparece y aparece el blanco, también en los mantos de las Dolorosas y la Soledad.

Las cornetas y tambores suenan con fuerza en un cortejo que tiene un carácter especial.