64 años de la riada de Valencia, la gran catástrofe que asoló la capital del Turia
Puente del Mar en la riada de 1957 de Valencia.

Han pasado 64 años desde aquel 14 de octubre de 1957, día en el que el cauce del río Turia se desbordó en Valencia. Desde entonces, la gran riada continúa en la retina de aquellos que la vivieron y forma parte de la memoria de la ciudad.

Fue una jornada antes, el 13 de octubre, cuando las precipitaciones descargaron sobre la capital del Turia. Las lluvias llegaron a dejar hasta 500 litros por metro cuadrado en municipios próximos a Valencia como Buñol. Las cifras presagiaban la peor de las consecuencias: el desbordamiento del río.

El agua arrasó las calles del centro y sus alrededores con una riada que se cobró cerca de un centenar de vidas. Según recogen los datos, se originaron dos ondas de crecida del río sobre Valencia: la primera de 2.700 m³/s y una velocidad media de 3,25 m/s; y la segunda de 3.700 m³/s y una velocidad de 4,16 m/s.

Fue la segunda onda la más virulenta y la que provocó la inundación de toda la ciudad. El crecimiento del río fue tal que llegó hasta la misma plaza del Ayuntamiento de Valencia.

La Plaza del Ayuntamiento en la riada del 14 de octubre de 1957.

Según cuentan las crónicas, aquel 14 de octubre los policías municipales trabajaron sin descanso ayudando a centenares de vecinos. Su actuación en aquellos difíciles días llevó al Ayuntamiento a concederles la medalla de la Gratitud.

Tras la catástrofe, los dirigentes de la época decidieron hacer una remodelación para prevenir que se repitiera el desastre. Por ello, se trasladó el cauce del Turia a las afueras de la ciudad. Además, se construyó un enorme jardín en el antiguo cauce convirtiéndose en uno de los pulmones verdes de la ciudad.