Un estudio revela que unos 300 sanitarios contagiados se reincorporaron sin un test previo
Aplauso de sanitarios a las puertas de un hospital durante la pandemia. / FOTO: David Zorrakino (Europa Press).

La Unidad de Investigación en Cuidados y Servicios de Salud del Instituto Carlos III (Investén-isciii) está desarrollando un estudio, denominado SANICOVI, para conocer qué factores están influyendo en la tasa de contagios por COVID-19 entre los profesionales sanitarios.

El objetivo es aumentar el conocimiento sobre el desarrollo de la epidemia entre las personas más expuestas. Con ello se busca poder intervenir, proponer estrategias de prevención y minimizar la influencia del virus entre los sanitarios.

El proyecto, dos meses después de su inicio, ha publicado recientemente en la revista Enfermería Clínica sus resultados preliminares. Según este, en  la  mayoría  de  los  casos  (75,7%) la  realización  de  pruebas  se  debió  a  la presencia de síntomas. No obstante, unos 274 sanitarios de los 2.230 encuestados manifestaron que se reincorporaron a trabajar sin la realización de un test previo.

TRES FACTORES CLAVE EN EL CONTAGIO DE SANITARIOS

Según las primeras conclusiones, los profesionales contagiados identifican tres puntos como claves de estos contagios. Entre ellos se encuentra la gestión de la cadena de contagios y la efectividad el lavado de manos como posibles factores relacionados con el contagio.

A esto se le añade el uso y la adecuación en la disponibilidad de equipos de protección. Los  profesionales declararon carecer de equipos de protección como mascarillas FPP2/FPP3, gafas y EPI completos. Esto podría sugerir que al inicio de la pandemia pudo haber profesionales sin un nivel totalmente adecuado de protección.

Por ello, el estudio recomienda desarrollar estrategias que refuercen los procedimientos de prevención de riesgos laborales respecto a contagio. También mejorar la formación en Equipos de Protección Individual (EPI) para los profesionales. Además, se pretende adecuar la dotación de medidas de protección apropiadas. A esto se suma mejorar la difusión de protocolos actualizados, reforzar la higiene de manos y ajustar las cargas de trabajo.