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Lo nuevo de ZETA es una clásica Pale Ale en su versión americana. Receta a base de la afamada malta pálida Maris Otter, de origen inglés, combinada con la potencia de dos lúpulos americanos como el Cascade y el Mosaic.

El resultado es la Malabrocca, una cerveza de alta fermentación y baja graduación alcohólica, fácil de beber, seca, refrescante, con tonos a cereal, nuez y galleta característicos de la Maris Otter y, en aroma, las poderosas notas cítricas de los lúpulos americanos.

Malabrocca se presentó en Valencia en Las Cervezas del Mercado by BWK. El espacio, ubicado en la planta baja del emblemático Mercado de Colón, ha configurado toda una semana con lo mejor del catálogo de ZETA en sus grifos. Ocho de los grandes éxitos cerveceros de los valencianos (Hell, Hop, Zendra, Nublar…) servidos en barril, presididos por la nueva Malabrocca, que durante ocho días, vendrán acompañados por los mejores montaditos de la casa: la clásica titaina del Cabanyal, espencats, chistorras, salmorejo con caballa, ensaladillas…

El nombre de Malabrocca no es casual. Se trata de un corredor en la Italia de la postguerra, que hasta se escondía en los bares para llegar el último, pues la “maglia negra” suponía una retribución económica.

Pocos estilos de cerveza se asocian tanto a una geografía como las Pale Ale a las Islas Británicas. Las Pale Ale son bebibles, refrescante y cargadas de tradición. Garantes de la famosa y ansiada drinkability y precursoras de todo el abanico de cervezas amargas y lupuladas que vienen causando furor en las últimas décadas.

Con este nuevo estilo, la fábrica con sede en Alboraya recupera la mirada sobre una familia de cervezas con poca incidencia en su catálogo, que por primera vez, estará accesible y servido en barril bajo un mismo espacio tan cervecero como Las Cervezas del Mercado.