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Valencia y el Puerto de Valencia se han sumado a la lista de capitales y de instituciones del mundo que ofrecen su experiencia, instalaciones y proyección internacional para encontrar la fórmula definitiva que permita acabar con las talas ilegales de árboles en cualquier continente y su posterior comercialización. Se trata de una de las amenazas que padecen algunos países en desarrollo cuyas consecuencias ambientales, sociales y económicas acaban generando problemas en todo el planeta.

Para constatar cómo actúa la inspección fitosanitaria, la aduana y la autoridad portuaria en el control del comercio de la madera, esta semana se han citado en el puerto de Valencia representantes de las administraciones públicas de Estados Unidos, Australia y de diversos países de la Unió Europea, todos ellos miembros de TREE; el grupo de autoridades encargadas de hacer cumplir las leyes relacionadas con la regulación del comercio de la madera (en inglés, Timber Regulation Enforcement Exchance).

Raúl Cascajo, en representación de la Autoridad Portuaria de Valencia; Marta Catalán, de la Aduana y Javier Collado, de la Inspección de Sanidad Vegetal han expuesto a la nutrida representación internacional cómo actúa Valenciaport en materia medioambiental, y en todo lo relativo a la inspección documental, fiscal y sanitaria de las importaciones y exportaciones de madera.

Los representantes de TREE han visitado la inspección fito sanitaria de Valenciaport y han podido visionar diversos contenedores cargados con muestras de diferentes tipos de maderas en el puesto de inspección de Noatum Terminal.

“El puerto de Valencia” – han explicado diversos representantes internacionales – es de gran importancia por sus dimensiones, por las dimensiones de sus tráficos y por el alcance de su actividad comercial. También por su compromiso medioambiental y por la profesionalidad de sus inspecciones. Nos ha resultado de mucha utilidad ver y poder tocar los contenedores, los embalajes, la documentación real a pie de grua, … y poder comprobar sobre la realidad, cuándo se cumplen y cuándo no se cumplen las indicaciones que se escriben en los documentos de importación y de exportación”.

Las talas ilegales de árboles son las responsables de problemas de deforestación, del calentamiento del planeta y de numerosos incendios. Detrás de esta práctica ilegal surgen grupos de delincuencia organizada, sobornos, conflictos entre países y guerras civiles, según viene denunciando el Parlamento Europeo desde 2005.

Para acabar con esta lacra social y medioambiental la Unión Europea viene trabajando con diversas medidas desde el año 2003, a través del Plan de Acción de la UE para la Aplicación de Leyes, Gobernanza y Comercio Forestales (FLEGT, por sus siglas en inglés) y de las normas EUTR (European Union Timber Regulation).