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El nuevo circuito saludable de Tarongers discurre entre las dos universidades públicas de Valencia.
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El nuevo circuito saludable de Tarongers ya está disponible para los amantes del deporte. Este circuito tiene un trazado de 2.200 metros que discurren junto a las dos universidades públicas de Valencia y es fruto de un convenio entre el Ayuntamiento y la Fundación Trinidad Alfonso firmado en diciembre del pasado año.

“La puesta en marcha de este circuito saludable junto a las dos universidades refleja muy bien cómo la cultura de correr avanza en nuestra ciudad. Para comprobarlo basta simplemente con bajar al río cualquier día y ver como el primer circuito de running, que pusimos en marcha hace ya tres años, a veces está muy saturado, lo cual es muy buena señal”, manifestaba la pasada semana el alcalde de Valencia, Joan Ribó.

El alcalde también ha destacado que los primeros beneficairos de este circuito van a ser los universitarios, a los que facilita una conexión con el mar en la práctica del running. Además, Ribó se ha referido a otras rutas y caminos escolares saludables que se han creado y van a seguir creando.

Dos corredores en el nuevo circuito saludable de Tarongers.

La Fundación Trinidad Alfonso y el Ayuntamiento han trabajado conjuntamente en este proyecto que mejora las posibilidades para correr o caminar en la zona universitaria, a la vez que contribuye a una mejor ordenación de los diferentes usos de la vía pública, partiendo de una ruta ya existentes que ahora gana visibilidad y atractivo para la ciudadanía y los visitantes de Valencia.

Elena Tejedor, directora de la Fundación Trinidad Alfonso, señalaba que esta intervención, con un presupuesto de más de 300.000 euros, “ha supuesto reordenar y hacer tangible ese concepto de València Ciudad del Running, poniendo una ruta que ya existía y que los corredores y caminantes ya usan, y darle valor añadido también para que cuando la gente venga de fuera compruebe que, efectivamente, esta es una ciudad del running preparada para correr y con más infraestructuras cada vez”.

Se ha mejorado el espacio urbano, se han plantado árboles y se ha aprovechado la reorganización para ubicar mejor parte del mobiliario urbano, lo que añade valor no solo para aquellos que corren y caminan sino para el resto de la ciudadanía.

A lo largo de los 2,2 kilómetros de ruta, además de la señalización para el uso de corredores y de indicaciones de distancia cada 100 metros, se han instalado dos puntos de estiramientos y ejercicios de fuerza, cuatro fuentes como puntos de hidratación, 91 árboles para mejorar el entorno e incrementar las zonas de sombra en esta vía y se han cubierto 42 alcorques para facilitar el paso de corredores o vecinos.