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La ciudad de Torrent ha celebrado la festividad de Sant Blai; una fiesta arraigada en el municipio que atrae a miles de vecinos y vecinas, no sólo del municipio, sino de otras localidades de la comarca, más si cabe en este 2018 que ha coincidido en sábado.

Durante todo el dia, la calle Ramón y Cajal fue el escenario tradicional donde había una gran variedad de puestos de frutos secos y porrat, dulces, artesanía, tómbolas y la gastronomía local típica de Sant Blai: els gaiatos y sanblaiets. Y como no, el tradicional aceite bendecido por el santo. Y es que si hay un dicho atribuido a este santo es: Sant Blai Gloriós cura’m la tos.

Los primeros datos recogidos sobre esta celebración se encuentran en el Barroco, donde Torrent era una población que a penas superaba los 1.500 habitantes. En 1657, hay constancia de que se celebró la primera festividad en honor al santo. Y así, precisamente, y hasta nuestros días, el 3 de febrero en Torrent convierte a la ermita de Sant Lluís Betrán en epicentro de culto para los que van a venerar a Sant Blai y buscar su amparo por los males de garganta.

Además, la jornada estuvo marcada por los actos religiosos con el inicio del traslado de los clavarios y clavariesas, desde la plaza de la Iglesia hasta la parroquia de San Luis Bertrán. Los niños y niñas desfilaron en pasacalle acompañados de música de ‘tabal i doçaina’. Una vez en la parroquia se celebró una Misa Mayor y la fiesta continuó, por la tarde, con la procesión después de recitar el Verso de Sant Blai y el canto de los Gozos.