Compartir

Llega el fin del curso, terminan las clases universitarias pero empiezan las prácticas formativas. Un período en el que muchos becarios se convierten en auténticos trabajadores y es que según un informe de la Comisión Europea 7 de cada 10 reconoce tener una carga laboral equivalente a la de un empleado.

Para arreglar esta situación  las reivindicaciones sindicales son muy claras: regular una ley de becas y retribuir el trabajo del estudiante y es que el 58% de los becarios asegura no recibir ningún tipo de retribución.

Por cada puesto en prácticas hay una media de 20 candidatos y es que España es el segundo país de la Unión Europea donde más universitarios han hecho prácticas al terminar sus estudios, el doble que en el resto de Europa.

El problema radica además en que sólo el 36% consigue un contrato laboral al finalizar, un hecho que desde Ciudadanos quiere cambiarse. Para ello han pedido un Estatuto del Becario donde se distinga entre prácticas y trabajos encubiertos. Sin embargo, ahora falta recibir el apoyo del resto de partidos y sindicatos.

Fomentar los contratos de formación y los contratos de relevo son algunas de las fórmulas por las que apuesta UGT. El objetivo es integrar a los futuros trabajadores con las condiciones más dignas posibles.