Peset
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El Hospital Universitario Doctor Peset ha puesto esta semana en marcha su “Protocolo para el acompañamiento y la instauración del contacto piel con piel en el parto por cesárea”, una iniciativa mediante la cual ya es posible la entrada a quirófano de la pareja o de la persona acompañante que la embarazada elija en los partos por cesárea.

Este documento consensuado supone un paso más en el seguimiento de la recomendaciones tanto de la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública como del Ministerio de Sanidad para lograr un parto respetado e incluye todos los cuidados y actuaciones que deben realizar matronas, profesionales de enfermería de quirófano, técnicos de cuidados de enfermería, así como especialistas en obstetricia, pediatría y anestesiología.

Con esta medida, el Hospital Universitario Doctor Peset se convierte en el primer hospital de València en permitir el acompañamiento tanto en las cesáreas electivas como en aquellas cesáreas urgentes sin complicaciones específicas y que se realicen con anestesia regional (en las que la madre está despierta). Además, la medida está a disposición de las pacientes las 24 horas del día.

“El manejo del parto ha cambiado en los últimos 15 años y hoy en día se apuesta por una asistencia personalizada, donde la mujer y su pareja se sientan protagonistas del proceso que envuelve el nacimiento. Cada vez existe más evidencia científica que muestra que las mujeres sometidas a cesárea tienen una experiencia del parto menos satisfactoria que las que pasan por un parto vaginal, acompañada en ocasiones de sentimientos de pérdida, fracaso, angustia y dificultades para establecer el vínculo con el bebé o iniciar la lactancia materna”, ha explicado Carolina Sánchez, matrona supervisora del área de paritorios y maternidad del Hospital Universitario Doctor Peset.

El protocolo puesto en marcha por este hospital público valenciano pretende cambiar esta situación aprovechando la gran ventaja que supone para la mujer y su pareja compartir un momento tan importante en sus vidas como es el nacimiento de un hijo o hija. Incluso si la pareja no está presente, la mujer también está más confortable si se siente acompañada por alguien de su confianza que le sirva de apoyo en ese momento.

Además, el protocolo incluye las pautas para realizar el contacto piel con piel y el inicio de la lactancia materna (en el caso de optar por ella) en el mismo paritorio, dos medidas que mejoran el proceso de vinculación, disminuyen el tiempo de llanto del bebé y tienen efectos beneficiosos en los niveles de glucosa y en la estabilidad cardiorrespiratoria del recién nacido.

“El parto por cesárea no deja de ser un nacimiento y los profesionales debemos aunar esfuerzos para intentar, en la medida de los posible, minimizar los riesgos pero también optimizar los beneficios que ciertas intervenciones, como la presencia de un acompañante y el contacto piel con piel, pueden aportar tanto a los padres como al recién nacido”, ha señalado la doctora Reyes Balanzá, jefa del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Doctor Peset.

Los únicos requisitos que debe cumplir el acompañante es vestirse de forma adecuada para entrar en quirófano (pijama, bata, gorro, calzas y mascarilla) y mantener las condiciones de asepsia, colocarse en un lugar que no interfiera la práctica asistencial del personal sanitario (normalmente a la derecha de la gestante), y abandonar el quirófano si durante la cirugía surge alguna complicación imprevista para la madre o el bebé.

Otra de las novedades del protocolo es que la madre y su bebé permanecen en todo momento juntos después del parto, puesto que tanto los cuidados neonatales inmediatos como el cuidado postquirúrgico de la mujer se realizan en la zona de paritorios. Ello es posible gracias a la monitorización continua y a la presencia de forma continuada de una matrona del equipo de guardia con la madre y su bebé, que avisa al obstetra o al anestesista en caso de detectar algún signo de alarma en la madre y al pediatra en caso de detectarlo en el recién nacido.

En los casos en los que el estado de la madre no permita que esté con el bebé, el recién nacido permanece con su pareja, que puede realizar el contacto piel con piel si lo desea.