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Las instituciones valencianas se están volcando en la Capitalidad Mundial de la alimentación. Y es que Valencia, que abandera la promoción y difusión de la dieta mediterránea, se ha propuesto iniciar un cambio del modelo productivo y de consumo más responsable de los alimentos.

Tanto el Ayuntamiento de Valencia como la Generalitat ha hecho hincapié la conservación del Medio ambiente y para conseguirlo, la producción de alimentos debe de ser sostenible. Pero ese no se el único reto que tienen encima la mesa puesto que se tiene que garantizar que toda la población mundial tenga acceso al mayor número de alimentos posible.

Pero la alimentación, para los técnicos organizadores de esta cumbre internacional, debe de servir también como herramienta de prevención de ciertas dolencias que están unidas a una mala alimentación y por eso se debe de concienciar a la población de seguir una dieta equilibrada.

Todos los ojos están puestos en Valencia y en cuáles serán los resultados de las múltiples reuniones y congresos que están poniendo en marcha durante este 2017 con motivo de la Capitalidad Mundial de la Alimentación.