objetivos
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Entre los objetivos principales del proyecto ferroviario del Corredor Mediterráneo, se sitúa reducir a casi la mitad los tiempos de transporte entre las ciudades del litoral mediterráneo, especialmente entre la segunda y la tercera ciudad en población del país. Asimismo, la idea es aumentar la frecuencia de trenes en todo el recorrido para impulsar la movilidad y mejorar la competitividad de la economía del arco mediterráneo, fuertemente proyectada al mercado europeo, multiplicando las oportunidades y el empleo en todo el recorrido.

Impulso al turismo

Por otro lado, se quiere impulsar el turismo -tanto el europeo como el interno-, un sector fundamental para la generación de riqueza y empleo y aumentar el comercio internacional y la internacionalización de la economía española, así como contribuir a un desarrollo económico más sostenible a través de la reducción de la contaminación y de las emisiones de gases de efecto invernadero, apostando por un transporte más respetuoso con el medio ambiente y energéticamente más eficiente.

Aumento de empleo

Mejorar las conexiones de los puertos y aeropuertos del Mediterráneo español y sus zonas logísticas e industriales con sus respectivas áreas de influencia de la Unión Europea y con los países vecinos, con la consiguiente generación de riqueza y empleo también es otra clave. Cosa que también se puede alcanzar promoviendo un uso inteligente de las infraestructuras, optimizando los distintos modos de transporte por mediación del transporte combinado/intermodal de mercancías y haciendo del ferrocarril el auténtico vertebrador del sistema.

Pero, ¿cómo se consigue?

Disponiendo de la doble plataforma mercancías-viajeros con ancho internacional desde Algeciras a Perpiñán para 2025 y triplicando la red actual de alta velocidad para beneficiar la libre circulación de la ciudadanía de la UE. Además, se ampliarían los 350-500 metros de longitud que ahora tienen los tres de mercancías hasta los 750 metros que ha marcado la Comisión Europea para hacerlos realmente eficientes.

Otra forma es unificando los estándares de explotación ferroviaria en toda Europa para que el Corredor Mediterráneo funcione de forma efectiva como una autopista ferroviaria europea: ancho de vía (el ancho ibérico es superior al estándar europeo), gálibos de túneles, señalización, electrificación, longitudes de vía de apartado, etc…

Hablamos también de complementariedad

El ferrocarril y la carretera son medios de transporte complementarios; cada uno tiene su nicho de mercado en cuanto a radio de acción; la división del trabajo entre ambos modos de transporte será la clave de un sistema de transporte más eficiente y eficaz, tanto en lo económico como en lo medioambiental.

El camión siempre estará presente en la concentración y dispersión de las mercancías, la última milla. El ferrocarril en el transporte a larga distancia. Lo ideal es transportar los semirremolques (una especie de contenedores con ruedas) por ferrocarril, y volver a conectarlos a cabezas tractoras en la estación de destino para situarlos en la puerta del destinatario. En base al Libro Blanco del Transporte de la UE, con corredores eficientes y ecológicos de tráfico de mercancías.