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Trasladarse a Londres, atravesar el andén 9 3/4 y viajar hasta Hogwarts para aprender a jugar al Quidditch ya no es necesario si se quiere ser todo un profesional del deporte mágico de Harry Potter. Valencia cuenta a día de hoy con varios clubs profesionales de este deporte sobre escobas, una disciplina que no deja de ganar adeptos entre los muggles con una treintena de equipos en toda España.

Este juego, a caballo entre el rugby y el balonmano, mantiene el espíritu del Quidditch pero incorpora algunas variaciones. La famosa ‘snitch’ presenta una peculiaridad y es que en lugar de ser una pelota voladora se trata de un corredor vestido de amarillo al que los buscadores deben atrapar para así finalizar el partido.

El Buckbeak Riders Team durante un entrenamiento en el cauce del río de Valencia.

Un partido que actualmente no está reconocido como evento deportivo pero que se encuentra en trámites para ello gracias a la actividad física que supone así como a su carácter igualitario e inclusivo.

Los Buckbeak Riders entrenan dos veces a la semana en pleno cauce del río con el objetivo de situarse entre los principales equipos nacionales. Desde el club aseguran que están abiertos a recibir a cualquier muggle que quiera sumarse a la fiebre del Quidditch para luchar por la copa europea.