Màxim
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Había dicho que no dimitiría pero finalmente no ha sido así. Màxim Huerta abandona su cargo como ministro de Cultura y Deporte tan sólo seis días después de haber tomado posesión. Así lo ha anunciado en la comparecencia convocada esta tarde en la misma sede del Ministerio donde se ha declarado “inocente” al “no ser algo ilegal en ese momento” y ha asegurado que su decisión de dimisión lo hace “pensando en la cultura y en la transparencia política”, las dos cosas que asegura que “más aprecia”.

“Para defender aquello que amas a veces hay que retirarse y yo amo la cultura”, ha señalado antes de añadir que se va “con la misma humildad” con la que llegó hace seis días. “Me voy porque estoy muy convencido de que necesitamos transparencia y ese es mi objetivo, transparencia hasta cuando no hay nada turbio”.

Ha sido esta mañana cuando a raíz de la publicación del diario El Confidencial se ha dado a conocer que Huerta había defraudado a Hacienda un total de 218.322 euros en los períodos de 2005, 2006 y 2007 al declarar a través de Almaximo Profesionales de la Imagen S.L, sociedad donde el exministro figuraba como único accionista, en lugar de tributar como renta personal con su correspondiente IRPF.

Huerta descartaba la dimisión

Tras la publicación de la noticia, Màxim Huerta había acudido a primera hora de la mañana al Palacio de La Moncloa para reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, donde había declarado que descartaba dimitir.

Allí el entonces ministro había explicado que “desde hace 10 años” ya estaba “al corriente con Hacienda” y que el fraude cometido se debió a una consecuencia de “un cambio de criterio fiscal”. “Hubo una regularización, pagué lo correspondiente y asunto cerrado”, concluía.

Màxim Huerta anunciará previsiblemente su dimisión esta tarde