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La ciudad de Valencia posee una de las pocas playas aptas para perros de la provincia de Valencia. Es una de las iniciativas que se pusieron en marcha el año pasado por parte de la concejalía que dirige Pilar Soriano.

La decisión tuvo una clara consecuencia y fue perder la bandera azul con la que contaba. Pero según la concejala, “fue una apuesta clara y valiente apara que todo el mundo pudiese disfrutar de nuestras playas y lo creímos conveniente”.

A pesar de esta pérdida, los usuarios que normalmente acuden a esta playa de las afueras de la ciudad para disfrutar del sol y de sus aguas, han acogido con normalidad la propuesta. Durante todo el verano se puede ver convivir con normalidad a personas y perros, por lo que Valencia cuenta con una de las ofertas más completas en cuanto a playas se refiere gracias a la accesibilidad universal por la que  llevan trabajando.