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El Levante UD celebró ayer el ascenso a Primera División en la Basílica de la Virgen de los Desamparados y en el balcón del Ayuntamiento de Valencia.

El Arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, dimensionó la naturaleza del reto que ya asume el Levante desde su conversión en equipo vinculado a la elite del fútbol nacional. “Ahora tenéis que ser los primeros de Primera”, advirtió en una alocución dirigida a los estamentos que componen la sociedad azulgrana en la que acentuó la unidad y valores como la lucha, el amor o la unión en aras a la consecución de los éxitos. El reloj sobrepasaba las siete de la tarde y los jugadores, cuerpo técnico, consejeros y aficionados abarrotaban la Basílica de la Virgen de Los Desamparados en un acto que se esperaba con enorme ilusión por el contenido simbólico que siempre adquiere. El Levante compartió el brillante ascenso a Primera División con la patrona de la ciudad de Valencia. Con anterioridad, los futbolistas habían salido desde el coliseo del fudo de Orriols en autobús en paseo triunfal por las principales calles del centro de la ciudad.

No obstante, la atención estaba concitada en la Plaza de la Reina. El bus paró en ese espacio y los jugadores cubrieron a pie la distancia que les separaba de la Basílica. No estuvieron solos. La masa social azulgrana arropó a la plantilla. La euforia era visible. Y en el interior del santuario el fervor se manifestó con mucha mayor pasión. Los protagonistas del ascenso escucharon y sintieron en su primera persona los efectos de una cerrada ovación cuando aparecieron junto al cuerpo técnico y directivos. Quico Catalán recogió el testigo del Arzobispo de Valencia para resaltar la trascendencia que presenta para la entidad su militancia en la máxima categoría. “Vamos a luchar con todos nuestros esfuerzos para cumplir el 50 por cien de ese deseo”, manifestó el jerarca de la institución granota. El presidente se dirigió a la Geperudeta.

“Gracias por esa protección a nuestros jugadores, nuestro cuerpo técnico y nuestros empleados para que en los momentos complicados hayamos tenido esa lucidez necesaria. Hemos sufrido, pero lo hemos conseguido”. La visita concluyó con una ofrenda floral por parte de los capitanes. El epicentro de la acción se desplazó inmediatamente al Ayuntamiento. Allí se congregaron de nuevo los seguidores blaugranas para demostrar la entente que mantienen con los futbolistas. Las banderas y simbolos en azul y grana ondeaban al paso del bus granota. El tono fue mucho más festivo y lúdico. Mónica Oltra, Sandra Gómez y Maite Girau dieron la bienvenida a la comitiva levantinista a la entrada de la casa consistorial. Las tres representantes del Ayuntamiento se dirigieron a la delegación granota con palabras de reconocimiento con la finalidad de brindar por el retorno a Primera División.

Es importante, recalcaron, las instituciones que Valencia cuente con dos equipos en la elite. Este discurso se repitió. La recepción comenzó en el Salón de Cristal. No obstante, el punto central de acto se desarrolló en el balcón. Los jugadores dieron rienda suelta a sus emociones ante una masa social entregada desde el primer momento. Muñiz, Pedro López, Casadesús, Morales y Rubén adquirieron protagonismo. Rubén rompió el protocolo establecido para adelantar una mascletà que, en realidad, debía clausurar la tarde. “Senyor pirotécnic pot comenzar la mascletà”, anunció entre bromas. Y la mascletà atronó el cielo de Valencia sin más dilación ante el jorgorio de los aficionados y jugadores levantinista. La noche acabó con una cena privada en el Sporting Club Tenis Valencia.