examinadores
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El sindicato CSI·F calcula que en la provincia de Valencia han sido suspendidas unas 5.000 pruebas de conducir en los 18 días transcurridos desde que comenzó la huelga de examinadores de Tráfico. La central sindical reclama a la Dirección General de Tráfico que atienda las peticiones de los empleados públicos y adopte soluciones urgentes, como el incremento de plantillas en la Jefatura de Valencia y en la oficina de Alzira.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI·F) explica que 22 de los 35 examinadores de la provincia están secundando cada jornada de huelga las protestas, que se desarrollan semanalmente los días lunes, martes y miércoles desde finales de junio. Esta circunstancia provoca la suspensión de una media de hasta 286 pruebas diarias. En la práctica, hasta la fecha, la huelga ha afectado a alrededor de 5.000 exámenes.

El sindicato recuerda que existen cuatro vacantes sin cubrir en la Jefatura Provincial, donde la plantilla se ha reducido de 40 examinadores en 2011 a 31 en la actualidad. A esas cuatro vacantes se suman otras tres en la Oficina Local de Alzira. Esta pérdida de plantilla provoca la saturación de pruebas e incrementa la presión para los examinadores, hasta el punto de que en Valencia seis profesionales han solicitado su traslado a oficinas.

El sindicato ha señalado que la DGT se comprometió en 2015, tras las medidas reivindicativas desarrolladas entonces, a adoptar soluciones y, por ejemplo, reducir el número de pruebas diarias por examinador de 13 a 12. No obstante, no han sido aplicadas.

CSI·F considera que, como actuación de urgencia, la Dirección General de Tráfico debería de reforzar la plantilla actual con diez nuevos examinadores a Valencia y Alzira. También pide que “aclare la nueva especialidad en Tráfico del cuerpo general administrativo, sus complementos y la adscripción de funcionarios”.