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Programas de integración, prevención del acoso escolar, innovación educativa y años de experiencia. Son algunos de los requisitos requeridos por la conselleria de Educación para la concesión de conciertos, unos aspectos que aseguran cumplir los 31 centros afectados por los recortes en bachillerato que podrían no servir de nada si el equipo de Marzà no da marcha atrás. Pero aún hay más, y es que de esa treintena de colegios siete de ellos perderían la totalidad de sus aulas concertadas en los últimos años escolares como es el caso de La Purísima de Valencia.

Sin todavía disponer de una notificación oficial, tanto La Purísima como la mayoría de concertados se han unido en la plataforma ‘Libertad de enseñanza 27.7’, nacida con la finalidad de llamar a la ciudadanía para acabar con este modelo educativo.

En el caso de La Purísima de Valencia se calcula que la eliminación del concierto en bachillerato afectaría a más de mil familias del barrio obrero de Tres Forques. Y es que esta decisión de la conselleria dejará fuera de juego a los alumnos de 4º de la ESO que deberán decidir en las próximas semanas un nuevo centro educativo.

La sensación de indefensa y desconcierto ante la comunidad educativa es generalizada, por este motivo padres, alumnos y profesores saldrán a la calle en defensa de la libertad de enseñanza.