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Con el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy, la Asociación Valenciana de Empresarios entiende que ha llegado el momento de convertir la reivindicación del Corredor Mediterráneo en la más importante reclamación de la sociedad valenciana.

El hartazgo de los empresarios es evidente por los retrasos y la falta de programación de una obra que se alarga. El Arco Mediterráneo y su ámbito de influencia aglutinan la mitad de la población y del Producto Interior Bruto (PIB) del conjunto de España. Sin embargo, todavía no existe una conexión de AVE entre Barcelona y Valencia o entre esta última ciudad y Zaragoza. Es decir, que la segunda, tercera y cuarta ciudades más grandes de nuestro país no están muy comunicadas entre sí por ferrocarril.

El Corredor Mediterráneo pasa por cuatro comunidades autónomas, Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña, y enlaza las siguientes ciudades: Algeciras, Almería, Murcia, Alicante, Valencia, Castellón, Tarragona, Barcelona y Girona, hasta llegar a la frontera francesa y Perpiñán.

Actualmente utilizan el Corredor más de 40 millones de viajeros y por él se transportan cerca de 32 millones de toneladas de mercancías. La presión empresarial es intensa desde hace varios años, pero se ha producido un evidente cambio de actitud. Ahora AVE no quiere que sea sólo una reivindicación empresarial porque entienden que es algo que “puede cambiar el devenir de todo un territorio”.