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Las tormentas de agua y los intensos pedriscos con los que arrancaba el mes de julio han causado intensos daños en diversos puntos de la geografía española. Al igual que Aragón y Castilla y León, la Comunitat Valenciana ha sido una de las zonas más afectadas y es que entre las tres autonomías suman cerca de 64.000 hectáreas con pérdidas económicas que podrían ascender a los 35 millones de euros.

Alzira, Algemesí o Guadassuar son algunos de los municipios valencianos donde se han registrado los mayores daños. Por eso a día de hoy representantes de la comisión territorial de seguros agrarios se encuentran realizando las primeras valoraciones y asesorando a los agricultores perjudicados por el fuerte temporal.

Serán unos 50 peritos quienes en las próximas semanas se desplazarán a los campos dañados para realizar las valoraciones.

Las temperaturas de esta primavera han perjudicado a la variedad de uva Bobal