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El abandono animal ya no es sólo cosa del verano pero al repunte que se produce en estas fechas se le suma el descenso de adopciones que se da durante esta época estival. En otras palabras, las protectoras reciben más mascotas pero de ellas salen menos animales.

Esta lacra social ya ha hecho saltar las alarmas y es que a pesar de las labores de concienciación que se realizan a lo largo de todo el año todavía continúan habiendo ciudadanos capaces de expulsar de sus hogares a las que han sido sus animales de compañía.

Durante el pasado año se recogieron más de 100.000 perros en toda España y cerca de 33.000 gatos, pero a pesar de ser las mascotas más abandonadas hay otros animales que también son localizados en la calle, alejados de su casa y de su hábitat natural.

Uno de estos casos se vivía este fin de semana en el barrio de Patraix donde uno de sus vecinos encontró a un gazapo abandonado en plena vía urbana. Mientras que este conejo vivirá finalmente en el Refugio de Sheivid junto a la compañía de ejemplares de su especie, otros animales abandonados no correrán esta suerte.

Y es que desde las protectoras aseguran que muchos de los abandonos terminan en atropellos, enfermedades o incluso en el sacrificio del animal. Para evitar esto las campañas de concienciación continúan mostrando la realidad de una crueldad que puede tener consecuencias irreversibles para nuestras mascotas.