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El Ayuntamiento de Torrent, a través del área de Medio Ambiente, inició el plan de reforestación i conservación de la Serra Perenxisa. Se ha dividido el paraje natural en dos áreas: la afectada por el incendio y la afectada por la plaga Tomicus. En la primera área se pretende reducir la erosión del suelo para crear y recuperar la cubierta vegetal. La recuperación se realizará mediante la implantación de una masa arbórea, en las zonas donde no se conseguiría de forma natural por la falta de regeneración del Pinus halepensis Mill. En la segunda área, se van a retirar los pies afectados para disminuir la plaga, mediante la introducción de una mayor cantidad de especies arbóreas que están en minoría frente al Pinus Halepensis Mill, para que haya mayor diversidad y fortalecer el ecosistema.

Los operarios ya han comenzado a trabajar en la zona, disminuyendo la plaga y retirando los pies afectados. Además se están apeando los árboles quemados y muertos ya que pueden aumentar la erosión. Se están realizando fajinas y albarradas en las zonas afectadas. Es sistema radica en coger los troncos quemados y cortarlos para ponerlos con estacas, muchas veces con los mismos tocones, de manera horizontal a la pendiente con el objetivo de retener el suelo para que, cuando llueva o haga fuertes rachas de viento, no se desprenda. Los troncos y las ramas al tresbolillo se están colocando con una separación de 4 m en el eje horizontal y 4 m en el eje vertical, apoyados en los tocones siguiendo las curvas de nivel pegadas al suelo.

La concejala de Medio Ambiente, Inma Amat, ha señalado que esta acción es muy importante debido a que “de esta manera se evitará y se reducirá la erosión y al mismo tiempo habrá un soporte que permita la existencia de una cubierta vegetal y mediante la recuperación de esta cubierta, los pinos tendrán un suelo donde crecer”.

Las especies que se van a plantar –para un total de 10.475 árboles- son: pino, que es la planta más presente en todo el paraje, es el más resistente a la sequía y considerado una de las especies más viables para reforestar; encina, la cual tolera muy bien la sequía y aunque una situación en umbría acelera su crecimiento en las primeras etapas, se adapta a lugares con insolación; madroño, que se encuentran ejemplares aislados en las zonas de umbría y con humedad. Se desarrolla en laderas pedregosas y es indiferente a la naturaleza química del suelo y crece adecuadamente en suelos frescos, profundos y bien drenados; y palmitos, que es una planta se cultivaba en la sierra y estaba muy extendida.

En estos momentos se puede encontrar en el área afectada por el incendio, pero su presencia parece que tiende a disminuir. “Hemos basado la selección en la idoneidad de cada planta, en los antecedentes e intentando favorecer las especies menos presentes, para aumentar la biodiversidad”, ha señalado Amat.